El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá este jueves a su homólogo chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca en una cumbre de alto nivel destinada a rebajar las crecientes tensiones globales que afectan a ambas superpotencias. El encuentro representa la primera visita de Estado del mandatario asiático a la capital estadounidense desde 2015.
La agenda de la reunión estará marcada por tres ejes críticos: el comercio bilateral, la geopolítica energética y la seguridad tecnológica. En el ámbito comercial, las conversaciones buscarán prorrogar la tregua de aranceles y destrabar los compromisos de compra de aviones y productos agrícolas por parte de Pekín.
Asimismo, el conflicto derivado de la guerra con Irán ocupará un lugar prioritario en las negociaciones. Mientras Washington presiona para aislar económicamente a Teherán, China se mantiene como el principal comprador de crudo iraní y rechaza las sanciones unilaterales, un punto de fricción que ambos líderes intentarán resolver.
Finalmente, la inteligencia artificial (IA) y la seguridad nacional tendrán un rol protagónico. Tras los encuentros preliminares entre altos funcionarios de ambos gobiernos, se evalúa la creación de una “línea directa” de comunicación y un sistema de notificación conjunta ante incidentes críticos de IA. Adicionalmente, se prevé que discutan el futuro del apoyo militar estadounidense a Taiwán, un tema que Pekín exige frenar y que Washington utiliza como elemento de negociación.




