El papa León XIV clama sin complejos por la paz frente a los “tiranos” del mundo en su visita a África

El papa León XIV ha hecho un alegato en favor de la paz frente a los “tiranos” del mundo en la primera parte de su viaje a África, que le ha llevado desde el lunes pasado a Argelia y Camerún, donde este viernes despliega una intensa agenda pastoral, y que recalará desde este fin de semana en Angola y Guinea Ecuatorial. Una gira que culminará el próximo jueves y que se produce en medio de las tensiones con el presidente de Estados Unidos, su país natal, que en los últimos días ha vertido fuertes críticas contra el pontífice por su postura contra la guerra en Irán.

El mundo está siendo destruido por unos pocos tiranos y se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios”, expresó el primer papa estadounidense de la historia este jueves durante un encuentro celebrado en la Catedral de San José en Bamenda, en Camerún.

El pasado lunes, a la par que Robert Prevost iniciaba su viaje a África, Donald Trump arremetió contra él por sus críticas a la contienda en Oriente Medio y la intervención en Venezuela, y aseveró que es “débil con el crimen” y “terrible en política exterior”. También le instó a “dejar de complacer a la izquierda radical” y a “concentrarse en ser un gran papa, no un político” y recalcó que fue elegido papa porque es estadounidense. A esto se sumó la controversia por el fotomontaje que el republicano subió a su red social -y que luego borró- en el que se le veía a él mismo como una especie de Jesucristo posando su mano sobre una persona aparentemente enferma.

“No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela (…). Y no quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido”, sentenció el inquilino de la Casa Blanca.

Una visita marcada por la llamada a la paz

Ya durante su vuelo del lunes de Roma a Argelia, el papa respondió a los ataques de Trump convencido de que “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”. “Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del evangelio es muy claro: Bienaventurados los que construyen la paz”, dijo el pontífice en declaraciones a los periodistas. Y fue más allá al asegurar que no tiene “miedo” de la Administración Trump.

“Esto es lo que creo que tengo que hacer, lo que la Iglesia tiene que hacer. No somos políticos, no nos ocupamos de política internacional con la misma perspectiva que él (Trump) pueda tener. Yo creo en el mensaje del evangelio que es el del construir la paz”, remachó.

De forma paralela a la actividad pastoral de su viaje, León XIV se sirve de la red social X para transmitir sus mensajes. El martes, durante su estadía en Argel, eligió esa plataforma para volver a referirse, sin nombrar a Trump, a quienes fomentan los conflictos bélicos: “El corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras. Pero el corazón de nuestro Padre no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios; el corazón de Dios está con los pequeños y los humildes, y con ellos lleva adelante su Reino de amor y de paz, cada día. Donde hay amor y servicio, allí está Dios”.

León XIV, que está a punto de cumplir un año de pontificado, ha mantenido desde el principio un tono suave y cauto, aunque no ha dudado en lamentar guerras como la iniciada por EE.UU. e Israel en Irán el pasado 28 de febrero, e instado a “garantizar la soberanía” de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro a comienzos de enero.

El sábado, en el Vaticano, previamente a las críticas de Trump, pidió a los gobernantes del mundo que contuviesen toda “exhibición de fuerza” y que se sentasen “en mesas de diálogo y mediación”, y aunque no mencionó casos concretos, ese mensaje coincidió con las negociaciones de EE.UU. e Irán en Pakistán.

“¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos!”

En la decisión del papa de viajar a África ha influido el creciente peso del catolicismo en ese continente. En 2025 África superó por primera vez a Europa en número absoluto de bautizados: 288 millones de africanos por 285 millones de europeos, según datos del Anuario Pontificio 2026. Sólo América tiene más católicos.

El miércoles, en Camerún, León XIV defendió que “el mundo tiene sed de paz”. “¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados!”, instó el sucesor de Pedro en un discurso en la capital, Yaundé, tras reunirse con el presidente del país, Paul Biya.

“Este grito quiere ser un llamamiento a la voluntad de contribuir a una paz auténtica, anteponiéndola a cualquier interés particular“, indicó el papa, seguro de que “vivimos una época en la que la resignación se extiende y el sentimiento de impotencia tiende a paralizar la renovación que los pueblos anhelan profundamente”. “¡Cuánta hambre y sed de justicia! ¡Cuánta sed de participación, de horizontes, de decisiones valientes y de paz!”, aseveró.

Ya antes de llegar a la ciudad, en el vuelo que le llevó desde Argelia, el pontífice recordó su visita a la Gran Mezquita del país magrebí, algo que a su modo de ver demuestra que, “a pesar de las diferentes creencias, formas de rezar y de vivir”, se puede “convivir en paz“. “Promover esta imagen es algo que el mundo necesita hoy”, afirmó ante los periodistas. Esa primera parada de su gira, fue, según subrayó, “una hermosa oportunidad para seguir tendiendo puentes y promoviendo el diálogo”.

En un mensaje dirigido a las autoridades de Camerún -que está sumido en un conflicto civil que estalló en 2017 entre el Ejército e insurgentes independentistas anglófonos-, Prevost recordó su invitación “a la humanidad a rechazar la lógica de la violencia y de la guerra, para abrazar una paz fundada en el amor y la justicia”.

Una paz, recalcó, “que sea desarmada” y “no basada en el miedo, la amenaza o el armamento”.

En un país con un alto índice de corrupción -está en el puesto 142 de los 180 del Índice de Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional-, el papa apuntó que “para que se afiancen la paz y la justicia es necesario romper las cadenas de la corrupción, que desfiguran a los dirigentes, quitándoles autoridad. Es necesario liberar el corazón de esa sed de ganancia que es idolatría”.

En una misa en el aeropuerto de Bamenda, a la que asistieron aproximadamente 20.000 fieles, el papa continuó el jueves con su postura pacifista y antibelicista y cargó contra los que él denomina “explotadores de África”. Aquellos que “en el nombre de la ganancia”, añadió, “siguen poniendo sus manos en el continente para explotarlo y saquearlo”.

Y citó, entre otros problemas que asolan a la zona, “las abundantes formas de pobreza que últimamente también afectan a muchas personas por la crisis alimentaria actual; la corrupción moral, social y política, sobre todo vinculada a la gestión de la riqueza, que impide el desarrollo de las instituciones y las estructuras”.

Previamente, Prevost había participado en un encuentro por la paz con la comunidad local de Bamenda en la catedral de San José, donde soltó la paloma de la paz.

La gira más larga de un papa en más de un cuarto de siglo

La gira del papa por el continente africano, de 11 días y medio, en un recorrido de casi 19.000 kilómetros y 18 vuelos, es el viaje más largo de un pontífice en 26 años. Arrancó el lunes en Argel y siguió con su visita al día siguiente a Annaba, la antigua Hipona, patria de San Agustín, padre espiritual de la orden a la que pertenece Prevost. Ha sido la primera visita de un pontífice a Argelia.

Ya en Camerún, desde el miércoles y hasta este sábado, ha hecho paradas en la capital, Yaundé, y en las ciudades de Bamenda y Douala, donde también celebra hoy una misa multitudinaria.

En Angola permanecerá hasta el lunes, con estancia en Luanda, la capital, y desplazamientos a Muxima y Saurimo. La última parte del viaje le llevará a Guinea Ecuatorial. Un periplo que comenzará el martes en la capital, Malabo. Hará también dos paradas en Mongomo y Bata el miércoles. Y emprenderá el viaje de vuelta a Roma el jueves.

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