La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha firmado un acuerdo de colaboración estratégica con la Universidad de Pekín para expandir su red académica en China. El objetivo central de este convenio es optimizar la preparación del organismo internacional y mejorar la toma de decisiones basada en evidencias científicas ante futuras emergencias sanitarias globales.
El convenio, coordinado por el Departamento de Preparación para Emergencias Sanitarias de la OMS y el Instituto de Salud Global de la institución china, tendrá una duración inicial de dos años (del 1 de agosto de 2026 al 31 de julio de 2028), con la posibilidad de ser prorrogado en el futuro.
Los tres pilares de la estrategia sanitaria
La colaboración se articulará a través de tres líneas de trabajo prioritarias para blindar la seguridad de la salud pública mundial:
- Investigación operativa: Desarrollo de estudios científicos enfocados en la aplicación práctica de medidas de contención, mitigación y resiliencia en los sistemas de salud frente a brotes epidémicos.
- Capacitación técnica: Formación especializada del personal en el uso de herramientas oficiales de la OMS, lo que incluye la realización de simulacros de emergencias (SimEx), evaluaciones posteriores a la acción (AAR) y el manejo de Métricas Dinámicas de Preparación (DPM).
- Evaluación de inversiones: Creación de metodologías innovadoras para medir el impacto financiero y los resultados médicos reales de los fondos públicos y privados destinados a la seguridad sanitaria.
Consolidación de la red científica global
Con la incorporación de la Universidad de Pekín, la OMS expande su red global de socios académicos de élite, la cual queda integrada por cuatro universidades líderes distribuidas en distintas regiones del mundo para aportar conocimiento técnico avanzado.
La institución asiática ya operaba previamente bajo la designación oficial de “Centro Colaborador de la OMS” en materias de Cobertura Sanitaria Universal. Este nuevo paso sitúa a la universidad en la primera línea de la gestión de crisis biológicas, integrando sus esfuerzos dentro del Decimocuarto Programa General de Trabajo de la OMS, la hoja de ruta diseñada para corregir los fallos metodológicos detectados en crisis sanitarias del pasado.




