Una tormenta de extrema gravedad ha azotado la región de Treasure Valley, provocando graves inundaciones y obligando al condado de Canyon y a la ciudad de Caldwell a declarar formalmente el estado de emergencia por desastre. El temporal descargó lluvias torrenciales, ráfagas de viento de más de 80 kilómetros por hora y una histórica caída de granizo que colapsó por completo los sistemas de drenaje urbano en localidades como Meridian, Nampa y Caldwell.
La magnitud de los daños materiales llevó a las autoridades locales a activar de inmediato los protocolos de emergencia estatales para movilizar recursos públicos adicionales.
Colapso por agua y hielo
El fenómeno meteorológico transformó las calles de la periferia de Boise en cuestión de minutos, dejando estampas invernales debido a las densas capas de granizo acumulado que flotaban sobre el agua.
- Acumulación récord de granizo: En varias zonas de la región se registraron espesores de más de 8 centímetros de granizo en menos de una hora, lo que taponó las alcantarillas e impidió la evacuación del agua.
- Inundaciones repentinas: La saturación de los drenajes hizo que el agua subiera rápidamente de nivel, arrastrando mobiliario urbano y sumergiendo decenas de vehículos particulares hasta la altura de las ventanillas.
- Precipitaciones torrenciales: El Aeropuerto Industrial de Caldwell constató la caída de más de 2.5 centímetros de agua (una pulgada) en un intervalo de apenas 15 minutos.
- Cortes de luz y destrozos: Los fuertes vientos derribaron ramas, árboles enteros y líneas eléctricas, dejando a numerosos vecindarios sin suministro de luz y forzando el cierre preventivo de varias carreteras principales.
Activación de fondos de emergencia
La declaración formal de desastre por parte de la Junta de Comisionados del Condado de Canyon permite agilizar los trámites burocráticos. Con esta medida, se suspenden temporalmente las normativas habituales de contratación pública, lo que facilita el despliegue inmediato de fondos extraordinarios, maquinaria pesada y personal de rescate para bombear el agua y limpiar las vías públicas.
Los departamentos de policía de las zonas afectadas han emitido alertas urgentes pidiendo a los ciudadanos que eviten transitar por las calles inundadas, advirtiendo del peligro que suponen las corrientes de agua helada y la posible presencia de cables de alta tensión caídos.




